Interrogatorio nº 29: Jesús Terrés
Jesús podría ser un sentimiento. Podría ser el pedazo de queso que eliges con esmero para tomar con una buena copa de vino. Podría ser una noche de verano. Podría ser esas flores recién cortadas en el jardín. Podría ser silencio, de los que gusta compartir. Podría ser la palabra justa. Podría ser esa manta que reposa en tu butaca para las tardes de invierno. Podría ser esas abuelas que se reúnen cada tarde en la puerta de casa a tomar la fresca. Podría ser una lectura a la orilla del crepitar de fuego. Podría ser ese pescador que no sabe lo que significa la prisa ni la desesperación. Podría ser una confidencia de madrugada.
Además de todo eso, escribe. Escribe columnas. Escribe una newsletter. Escribe cartas. Escribe consultorios. Y escribe libros, escribe libros como los relatos “Nada importa” o la novela “Buscaba la belleza”.
Disparamos:
- Ingredientes para un día perfecto.
Tiempo, silencio, champagne, gatos, libros, chimenea, Laura.
- Tres cosas que te gustan de ti.
Solo una: sé escuchar. Me ha costado una vida.
- Si pudieras conseguir que algo llevara tu nombre, ¿qué te gustaría que fuera?
No tengo el más mínimo interés en la posteridad. Yo tan solo quiero ratitos buenos, estar con los míos, emocionarme de vez en cuando, vivir sin prisa.
- ¿En qué película vivirías por un día?
Un buen año de Ridley Scott. De vinos con Albert Finney en la Provenza, pantalones de lino, Marion Cotillard, atardeceres tostados en torno a una mesa.
-
Qué historia de amor literaria se te clavó en un costado.
La dama de las camelias de Alejandro Dumas. Creo que también fue un poco culpa de Greta Garbo, su Margarita Gautier fue la imagen con la que forré mi carpeta en el Instituto. La Garbo fue mi súper modelo.
- Un libro refugio o el último que te hizo BUM.
La mala costumbre de Alana S. Portero es buenísimo.
- Un sonido que te guste.
La lluvia de otoño repicando sobre la ventana. Como una anunciación.
- La última serie que te obsesiona.
La vida sin Succession ya no es vida ni es ná.
-
Imagina una noche de verano. Amigos. Un jardín donde compartir una cena y una sobremesa en la que ordenáis, o desordenáis, vuestros mundos. ¿Con qué música acompañarías la velada?
“Ni yo mato por celos, ni tú mueres por mí”; Con dos camas vacías y lo que venga de María Jiménez en su maravilloso Canta por Sabina.
- ¿Con qué look te sientes más cómoda/o?
Me vais a matar pero este es mi outfit para pasear por la orilla de su mano desde hace muchos otoños: pantalón corto, calcetines con cangrejeras (ajá) que compré en La Chari (Cádiz), cualquier camiseta sin planchar y una sudadera de algodón.
-
¿Qué olores te traen recuerdos?
Los olores son los grandes disparadores de recuerdos, más que cualquier otro sentido. El hogar tiene el aroma de pan recién horneado, galletas de mantequilla, canela. Las rupturas huelen a tierra mojada y amargura. El futuro huele a flores frescas, azahar y jazmín.
- Un viaje soñado.
Cuanto más viajo menos sueño con viajar. Lo que quiero es volver a casa.
-
El último subrayado de un libro.
“El mal imaginario es romántico, novelesco, variado; el mal real es triste, monótono, desértico, aburrido. El bien imaginario es aburrido; el bien real es siempre nuevo, maravilloso, embriagador”, de El adversario de Emmanuelle Carrère.
-
¿Qué te hace reconciliarte con el mundo?
Cada vez que encuentro a alguien que no se deja mecer por las cálidas aguas del cinismo —sé que la ironía es un refugio que tantas veces funciona como escudo ante el mundo pero es que yo tan solo quiero a mi vera gente con las defensas bajadas. Las personas que escuchan, hablan y actúan desde el corazón. En eso creo.
- Una cuenta de Instagram que te inspire.
@vita________lenta es una joya.
(Publicado el 1 de noviembre de 2023)



