Interrogatorio nº 17: Roser Cabré
Roser nace el 31 de diciembre del 82 en Barcelona. Le gusta el frío más que el calor, la actividad más que el reposo. Escribe desde siempre. Es autora de la novela AIOUA (Males Herbes, 2022), ganadora del Premio Finestres, y de multitud de relatos aparecidos en antologías, revistas literarias y webs como Catorze o el CCCB. Le entusiasman las distopías, las fantasías, las poesías. Le estimulan los lugares abandonados, los paisajes ajenos, las pensiones y los moteles. Lee más que anda más que habla más que escribe. Ahora mismo está terminando una novela ambientada en Ocata, entre trenes y olas, con banda sonora hawaiana.
Disparamos:
- Ingredientes para un día perfecto.
Que sea octubre. Un desayuno lento mientras leo. Escribir toda la mañana. Pasear toda la playa de otoño. Caminar mucho, fotografiarlo todo. Comer pescado y beber vino frente al mar. Una siesta com amor. Leer toda la tarde. Una noche con amigos, una cena improvisada, un concierto. Bailarlo todo e ir a dormir cansadísima, contentísima.
- Tres cosas que te gustan de ti.
Que no me harte de aprender, que no me asuste el cambio, que me cueste poco reír.
- Si pudieras conseguir que algo llevara tu nombre, ¿qué te gustaría que fuera?
A ego pocos me ganan. Así que una antología, imagino que póstuma, con todos mis escritos, diarios, notas en libretas… todo mi mundo, imaginario y no, en un sólo libro.
- ¿En qué película vivirías por un día?
En una de Wes Anderson, Asteroid City o Grand Hotel Budapest, por los colores, por las imágenes. O en una de Lanthimos, Lobster, por lo inquietante. O en una de Lynch, Mulholland Drive, por lo ambiguo, por lo extraño.
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Qué historia de amor literaria se te clavó en un costado.
No porque me guste, justo todo lo contrario, diría, pero una de las que más me vuelve a la mente es la que escribe Lionel Schriver en El día después del cumpleaños, una historia entre Irina, Lawrence y Ramsey, un golpe de dados narrativo que retuerce el azar, conduce a los protagonistas y al lector por dos caminos simultáneos y alternativos, posibles e incompatibles.
- Un libro refugio o el último que te hizo BUM.
El último que me hizo BUM y que todavía estoy digiriendo: La afirmación, de Christopher Priest. Una historia inquietante en la que el protagonista es cautivo de su propia ficción, náufrago entre dos identidades paralelas y excluyentes.
- Un sonido que te guste.
Seré un súper cliché, pero vivo en Ocata así que: olas contra rocas. Y espera: el traqueteo del tren también me chifla. Realmente, vivo en mi sitio ideal.
- La última serie que te obsesiona.
Love and Death en HBO. El personaje de ella, Candy Montgomery, me tiene hechizada.
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Imagina una noche de verano. Amigos. Un jardín donde compartir una cena y una sobremesa en la que ordenáis, o desordenáis, vuestros mundos. ¿Con qué música acompañarías la velada?
Ahora mismo, música italiana de los 60-70 como Nada, I Giganti, Bobby Solo, Caterina Caselli, Little Tony o Fred Bongusto.
- ¿Con qué look te sientes más cómoda/o?
Respondo en plena ola de calor, 36 grados en la sombra, así que el más mínimo de los vestidos, tirantes, algodón o muselina fresca. Algo que no pese. En invierno, tejanos grises o negro lavado, una camiseta de mi grupo favorito, unas converse.
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¿Qué olores te traen recuerdos?
Siempre hay uno que se impone encima de todos los otros: leña y fuego, chimenea. Supongo que soy hija del invierno.
- Un viaje soñado.
Ahora mismo me montaría en el Transiberiano, después pararía a comer algo en Laos, una siesta con lluvia en Escocia para acabar bailando toda la noche en Nueva Orleans.
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El último subrayado de un libro.
“Un amor sin dirección que olía a la carne de un niño muriéndose por leer lo desconocido del deseo” de Marguerite Duras en Nada más.
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¿Qué te hace reconciliarte con el mundo?
Cierta poesía, ciertos autores, todos los niños.
- Una cuenta de Instagram que te inspire.
Una de arquitectura soviética: @stepegphotography
(Publicado el 1 de agosto de 2023)



