Interrogatorio nº 46: Merce Corbillón
Merce podríamos decir que es una librera farandulera, que vive fuera del mundo, que el amor lo trae de serie por el despliegue desmesurado con el que la bañan sus padres desde que se pisó la luna por primera vez, que estudió una diplomatura que solo le sirvió para pasearse con mini falda por los pasillos, que cree que el conocimiento se adquiere con la curiosidad, que tiene una risa y una voz que te envuelven como una caricia, que trabaja poco porque necesita mucho tiempo para perder, que no entiende de relojes para beber porque seguro que son la una del mediodía en alguna parte del mundo, que tiene el don de pintar escenas bucólicas mientras te describe desde donde te envía sus audios, que como decía Rocío Jurado sobre Lola Flores “una sabe con quien jugársela en el escenario” y yo me la jugaría con ella en una barra de bar o en la forma de contemplar la vida.
Disparamos:
- Ingredientes para un día perfecto.
Encamarme como mi abuela Salesa y pasarme el día leyendo. Mejor, eso sí, si la noche anterior he salido con mis amigas y regresado de madrugada después de besar a desconocidos en los bares.
- Tres cosas que te gustan de ti.
Mi optimismo, mi capacidad para desprenderme de las cosas y la punta de mi nariz, que es monísima. Las tres son genéticas.
- Si pudieras conseguir que algo llevara tu nombre, ¿qué te gustaría que fuera?
Algo inútil como una flor o un poema, quizás un matorral de cuneta, uno que crezca en la carretera del faro de C.
- ¿En qué película vivirías por un día?
Viviría en La gran belleza todos los días, tengo alma de Jep Giambardella, sólo me falta Roma, en realidad.
- Enumera lugares que vayan de la mano de recuerdos:
El sauce del jardín de la casa de mi infancia.
El pinar de Cabanas.
Las palmeras de Pontevedra.
-
Qué historia de amor literaria se te clavó en un costado.
La de Marco Antonio y Cleopatra contada por Terenci Moix en No digas que fue un sueño. A veces aún soy la adolescente que pasaba sus últimas páginas en el suelo del baño porque mi hermana ya dormía en la habitación que compartÍamos.
- Un libro refugio o el último que te hizo BUM.
Soy de explosión fácil, pero, de lo que he leído últimamente, me refugiaría en Todas las mañanas del mundo, de Pascal Quinard. Querría escribir eso, querría ser eso.
- Un sonido que te guste.
La risa de mi madre, la respiración de mis tesoritos cuando duermen, la Berenguela dando las horas, la voz de aquel hombre que amé.
- La última serie que te obsesiona.
Desde Mad Men todo es decepción.
-
Imagina una noche de verano y amigos, ¿con qué música acompañarías la velada?
Llevaría un CD con las recopilaciones de Checho, el “pincha” del UFO, son indescriptibles, te dan alegría de vivir, se llevan el miedo a la muerte.
- ¿Con qué look te sientes más cómoda/o?
Zarrapastroso sexy. Seguramente no existe, pero me gusta pensar que yo lo consigo.
-
¿Qué olores te traen recuerdos?
Soy de natural nostálgico, todos los olores me recuerdan a algo.
-
No te resistes a…
Todo lo que me gusta. Soy fácil, siempre digo sí. Moriré joven y corrompida por todos los placeres.
Bueno, no tan joven.
- ¿Cuál es la mejor forma de felicidad?
Intentar que coincida lo que haces con lo que dices, con lo que piensas con lo que sientes. Es difícil y tal vez no funcione, pero como decía la madre de Jeanette Winterson, ¿para qué ser feliz cuando puedes ser normal?
Y, cuando todo falle, siempre nos quedará la química.
- Una canción o un disco que te evoque una historia.
Soy como las niñas tontas de Hombres G, tengo una canción para casi todas las personas que me importan.
- Hemos llegado a ese punto álgido de la vida en el que hemos creado suficientes recuerdos, ¿en qué lugar te sentarías para recordar?
Cuando ya todo sean recuerdos me recluiré en mi apartamento de C. Es como sentarse en la copa de un árbol.
- Un viaje soñado.
Un invierno en Venecia, un otoño en Roma, una primavera en Nápoles y un verano recorriendo la Ruta 66.
-
El último subrayado de un libro.
Todas las elecciones son buenas porque todo podría haber salido mal. O algo así. Lo subrayé en la última novela de Auster.
-
¿Qué te hace reconciliarte con el mundo?
Vivo conciliada con el mundo, a pesar de todo. Me gustan las personas y cada día hay una, conocida o desconocida, que me hace creer en la humanidad.
- Una cuenta de Instagram que te inspire.
Todas las que utilizan con gusto la palabra además de la imagen, todas las que persiguen la belleza, todas las que parecen verdad, aunque eso no exista.
(Publicado el 17 de junio de 2024)



