Interrogatorio nº 10: Antonio Agredano
Antonio es cordobés. Publicó «En lo Mudable», una trayectoria vital a través del Córdoba C.F., en la colección Hooligans Ilustrados, y «Prórroga», su primera novela. Es colaborador en El Mundo y habitual de la revista Panenka. Además, tiene una sección diaria en Herrera en COPE y es habitual en la tertulia política de Canal Sur. Era el bajista de Deneuve. Era muchas cosas que él ni siquiera ya recuerda.
Disparamos:
- Ingredientes para un día perfecto.
Vino y tiempo. El resto es debatible. Pero sin vino y sin tiempo para beber, amar y dormir, ningún día merece ser llamado «perfecto». Ni tan siquiera «bueno».
- Tres cosas que te gustan de ti.
Las venas de mi antebrazo. Las tenso y me las miro y creo que dan la medida del hombre que aspiro a s . También me gusta de mí esta capacidad que he adquirido para escribir en cualquier sitio, bajo cualquier presión, y que no me molesten las cafeteras del bar, ni los niños peleándose, ni la televisión puesta, ni nada. Por último, por qué no decirlo, me gusta mucho de mí el ajoblanco que preparo. Me sale delicioso. Aunque sólo lo preparo por amor.
- Si pudieras conseguir que algo llevara tu nombre, ¿qué te gustaría que fuera?
Mis hijos llevan mi apellido, pero entiendo que eso no es algo especialmente meritorio. Estaría bien un karaoke. Iba a decir que me gustaría que esparcieran mis cenizas en un karaoke, pero no es verdad. Siempre soñé con que lanzaran mis cenizas en un Women´s Secret y descansar eternamente entre encajes, bikinis tropicales y bragafajas.
- ¿En qué película vivirías por un día?
Hombre, no me importaría pasar una noche en la orgía de Eyes Wide Shut. Pero soy tan torpe con el dress code que seguro que en vez de una de esas elegantes máscaras venecianas aparezco por allí con una máscara del malo de Scream y la gente empezaría a darme de lado por cutre.
- Un libro refugio o el último que te hizo BUM.
«El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza», de Werner Holzwarth y Wolf Erlbruch. Es un libro infantil. Se lo leo a mis hijos y es una historia de venganza que parece escrita por David Cronenberg. Hay violencia, hay cacas y hay mucho rencor. Me divierto mucho poniéndoles voces a sus personajes y a ellos les divierte también.
- Un sonido que te guste.
Me gusta el ruido que hace el jack del cable antes de enchufarse en el bajo eléctrico. Ese roce de metales. Es un crujido en el amplificador, que resulta algo molesto, pero que es el preludio del rock. Muchas cosas en la vida son parecidas: una breve estridencia al principio y luego la pasión, el sudor y la música.
- La última serie que te obsesiona.
Soy de esa generación a la que los creadores de Lost engañó. Ríete tú del Tinder en cuanto a prometer y prometer y a la hora de la verdad nada de nada. Lost me convirtió en un espectador de series desconfiado y apático. Si tengo tiempo, prefiero ver alguna película.
¿Con qué look te sientes más cómoda/o?
La penicilina fue un buen invento, pero no es comparable con el jogger. Sé que no es la cosa más refinada del mundo, pero me cuesta usar otra cosa. Jogger vaquero, camisa de manga larga fresca y desabrochada hasta el pecho y mis Veja. Con eso puedo ir al fin del mundo.
- Un viaje soñado.
No importa donde, sólo tengo claro con quien.
- ¿Qué olores te traen recuerdos?
El olor a césped recién cortado. Me lleva al final del curso en mi barrio de Córdoba, Parque Figueroa. A la piscina y a la Nivea; y las clavículas morenas de mis novias infantiles. A esas niñas a las que dabas la mano para atravesar de punta a punta la verbena y te sentías el ser más afortunado sobre la tierra.
- Una cuenta de Instagram que te inspire.
Soy un hombre en permanente equilibrio entre la elegancia aspiracional y la vulgaridad latente. Por eso, me debato entre la delicadeza medida de Patricia Ibarrondo @patibarrondo y el exceso maravilloso de Wanda Nara @wanda_nara
(Publicado el 24 de mayo de 2023)



