VERÓNICA DE 5 A 7

Interrogatorio nº 40: Gonzalo Núñez

Gonzalo nació en Sevilla pero ha vivido muchos años en Madrid. Fue chico erasmus y chico feliz en Roma hace muchos años. Periodista, aunque podría haber sido filólogo o historiador. Es autor del libro “Los búlgaros”, un conjunto de relatos de amor y humor, con unos personajes “comidos” por su fantasía. Como dice en su libro: “A veces, constato, he sido feliz en retrospectiva y otras he sido desgraciado por adelantado”. Ha colaborado con otras manos en los libros de cine “La gran evasión” y “El Golpe” de la Editorial Notorious. Le gusta Italia y la literatura rusa, tanto como visitar pueblos de España.

Un hombre que vive perpetuamente a contra corriente con el calendario buscando novia antes de las próximas vacaciones pero lo que tenemos todos claro es que no quiere novia, quiere vivir en la magia constante de la búsqueda de ella. La futura novia debe saber que ya tiene planificadas todas las escapadas románticas de un lustro, cómo se enamorarán y cómo se tirarán los platos por la cabeza.

¿Alguna novia en la sala?

Disparamos:

  • Ingredientes para un día perfecto.

Ornella Vanoni diría que solo hacen falta dos: rossetto e cioccolato. También me vale aquello de Lou Reed: dar de comer a los animales del zoo, ver una peli y a casa.

  • Tres cosas que te gustan de ti.

Mi pelo, mi pelo y mi pelo, aunque no todos los días.

  • Si pudieras conseguir que algo llevara tu nombre, ¿qué te gustaría que fuera?

Me conformo con saber que, en el pasado, mi nombre lo han llevado poetas y soldados, Gonzalo de Berceo y Gonzalo Fernández de Córdoba, por ejemplo.

  •  ¿En qué película vivirías por un día?

Pasaría una tarde con las chicas de “Picnic en Hanging Rock”, antes de que la cosa se ponga fea.

  • Qué historia de amor literaria se te clavó en un costado.

La de Francesca de Rímini y Paolo Malatesta, glosada por Dante. Es doblemente literaria y doblemente “amorosa”, porque los amantes están leyendo un libro sobre Lanzarote y Ginebra cuando todo sucede. Y todo sucede ahí: el principio del amor y el fin del amor.

  • Un libro refugio o el último que te hizo BUM. 

El último que me ha hecho BUM es “El collar de la paloma”, un delicioso tratado de amor del siglo XI, de Ibn Hazm de Córdoba. Ya le estoy buscando hueco junto a otros tratadistas del tema como Ovidio, Andrea Capellanus, Stendhal y Ortega.

  • Un sonido que te guste.

El entrechocar de cabos y obenques en los puertos deportivos. Si además hay graznido de gaviotas y el rumor de un motorcillo intraborda de fondo, la escena sonora estaría completa.

  •  La última serie que te obsesiona.

Se puede considerar una “serie” mi obsesión por los uruguayos de los Andes. Es una obsesión antigua que me ha rebrotado con “La sociedad de la nieve”. He vuelto a ponerme una y otra vez documentales, conferencias, audiolibros… Sé más de ellos que de varios de mis amigos.

  •  Imagina una noche de verano. Amigos. Un jardín donde compartir una cena y una sobremesa en la que ordenáis, o desordenáis, vuestros mundos. ¿Con qué música acompañarías la velada?

Me gustaría no tener esa gran responsabilidad, pero si no queda más remedio, algo de cumbia instrumental y clásica.

  • ¿Con qué look te sientes más cómoda/o?

Me siento cómodo en la discreción. Líneas puras y colores lisos. Casi todo lo que tengo es azul marino o gris. Estar cómodo, para mí, es no sentirme excesivamente mirado, ni por inadecuado ni por excéntrico.

  • ¿Qué olores te traen recuerdos?

El olor a chimenea, tan raro en la ciudad, me lleva al pueblo de mi abuela y a la infancia. Me evoca los Montes de Toledo y las cumbres nevadas de Gredos.

  • Un viaje soñado.

El Camino Inca, de Cuzco a Machu Picchu, casi 50 kms a pie por las sagradas cumbres del Tahuantinsuyo. Hay serios inconvenientes: no estoy en forma, soy demasiado cómodo, me he vuelto aprensivo en las alturas y estoy convencido de ser presa fácil del soroche. Pero por soñar…

  • El último subrayado de un libro.

Del “Libro de la vida” de Santa Teresa de Jesús: “Sé decir que es una de las vidas penosas que me parece se pueda imaginar, porque ni yo gozaba de Dios ni traía contento en el mundo”. Creo que es aplicable a muchos de nosotros.

  • ¿Qué te hace reconciliarte con el mundo?

Cualquier cosa que dé color a la rutina, las pequeñas iluminaciones: una imagen, una frase, un gesto bonito en la calle, una prenda bien cortada y llevada, una esquina pintoresca.

  • Una cuenta de Instagram que te inspire.

Empecé a seguir @turismoasturias para coger ideas para el verano, y ya me quedé.

(Publicado el 15 de febrero de 2024)