Interrogatorio nº 31: Juan Tallón
Dicen de Juan que es licenciado en Filosofía, periodista y escritor. Dicen que ha escrito tanto en gallego como en castellano. No sabemos si ficción, no ficción o simplemente se dedica a las fajas. También dicen que ha ganado premios por todo eso que escribe, qué cosas. Nadie ha dicho que no sea al mejor fajero, claro.
Yo aporto a su currículum que tiene una cintura fantástica para lidiar con todas las artes que me ha obligado a extender para responder el interrogatorio. Tres eternos y divertidos meses me ha tenido en vilo. He desarrollado toda una vena dramaturga ejerciendo de mujer del tiempo, metiéndome en el papel de Julieta (oh, Romeo, nuestro amor impera con tiranía y no dejo de sollozar por los rincones), he hablado por un altavoz como una azafata de trenes cualquiera y todo lo que el maldito gallego me ha puesto por el camino. Exijo que quede constancia en sus antecedentes penales.
Disparamos:
- Ingredientes para un día perfecto.
Tener sobras de ayer para comer hoy, y que solo haya que calentarlas. Llegar a la página cincuenta y uno de la nueva novela. Desayunar en silencio y solo. Encontrarme el buzón lleno. No saber qué hacer. Salir del cine y que sea de día. No escribir una faja. Hablar con @rafacabeleira . El camino de vuelta del cole con mi hija. Vestir de invierno. Que haga frío y sol. Encontrarme con una nota manuscrita de Belén Bermejo en un libro.
- Tres cosas que te gustan de ti.
Que casi todo me resbala y que puedo reírme de cualquier cosa. Mi tendencia a la exageración. Es imposible contar bien sin exagerar. Me gusta esta estúpida obsesión mía por llegar antes de tiempo a los sitios. Para ser honesto, admito que también me gusta que no se me haya caído el pelo.
- Si pudieras conseguir que algo llevara tu nombre, ¿qué te gustaría que fuera?
Una pequeña, sutil y audaz acción, no sé cuál todavía, pero que se le dijese “Maniobra Tallón”. Me conformaría también con una pastilla de color rojo. En última estancia, creo que podría ser el nombre de una piedra enorme que hay en la sierra de Vilardevós.
- ¿En qué película vivirías por un día?
Mi sueño siempre ha sido acudir a la fiesta multitudinaria que se va formando en el apartamento de Holly Goligthly en Desayuno con diamantes, de Blake Edwards. Me lo iba a pasar de puta madre. No descartaría tomar drogas, incluso ofrecérselas a Audrey Hepburn.
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Qué historia de amor literaria se te clavó en un costado.
En lugar seguro, de Wallace Stegner.
- Un libro refugio o el último que te hizo BUM.
Nuestra parte de noche, de Mariana Enríquez, me impresionó de verdad.
- Un sonido que te guste.
Los que provoca un beso largo y superhúmedo con lengua. Tampoco están mal el sonido de un triple cuando entra limpio y el de un coche arrancando a la cuarta un día de helada. Pero ya todos los coches arrancan a la primera.
- La última serie que te obsesiona.
No sé si me obsesionó, pero me encantó Halt and Catch Fire.
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Imagina una noche de verano. Amigos. Un jardín donde compartir una cena y una sobremesa en la que ordenáis, o desordenáis, vuestros mundos. ¿Con qué música acompañarías la velada?
Siempre delego la elección de la música. Me gusta disponer de esclavos para eso.
- ¿Con qué look te sientes más cómoda/o?
Pantalón vaquero sin planchar, camisa blanca, botines, barba de tres días y medio y el pelo más bien largo, necesitado de un corte.
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¿Qué olores te traen recuerdos?
Hay por ahí una crema corporal que hace que me vuelva buscando quién se la ha puesto. No sé qué crema. A veces voy por la calle y aprecio su olor, y entonces me acuerdo de Sandra Tarrazo, una amiga de mi juventud.
- Un viaje soñado.
Al centro de la tierra, obviamente.
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El último subrayado de un libro.
“La vida fluye mucho más amplia y profunda que antes. Estoy feliz y, al mismo tiempo, no lo estoy. Estoy triste, pero la tristeza no lo ocupa todo. Estoy cabreado, pero no sé por qué. Siento dolor, pero también hay una parte de mí a la que no le duele. Estoy alegre, aunque no se me ocurra ningún motivo para estarlo. No sé por qué. Si reuniera todas las emociones que siento, acabaría convirtiéndose en resignación. Algo oscuro, insondable y pleno”. Es una cita de Aspirina, de Park Min-Gyu, publicado en Malas Tierras. De vez en cuando me gusta comprar libros de autores de los que no he oído hablar en mi vida. Es la forma de que tipos como yo acertemos de vez en cuando, por puta casualidad.
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¿Qué te hace reconciliarte con el mundo?
Hace tres años me caí por las escaleras de un auditorio, durante veinte escalones. Fue un hostiazo impresionante, con doce o trece testigos. Al llegar al fondo, descubrí que estaba bien, que no me había matado. Qué risas. Esa caída preciosa me reconcilio tanto con el mundo como con la vida. Aparte de esto, una cagada de pájaro en la cabeza, no sé si me reconcilia con nada, pero me pone en mi sitio. Es muy bueno que te pongan en tu sitio. Aunque cuando gané mi primer cuarto de millón de euros el mundo me pareció un lugar maravilloso. Ese día también qué risas.
- Una cuenta de Instagram que te inspire.
No diría que Instagram sea algo que me inspira, pero me gusta mucho lo que hace @lapatbol . Hace unos días, de casualidad otra vez, conocí la pintura de Pío César Robla, que me encanta.
(Publicado el 15 de noviembre de 2023)



